«Para adoptar un perro te piden contrato de trabajo y visita al hogar. Para adoptar a un niño, el Estado te investiga hasta los ancestros. Pero para traer una vida humana al mundo de forma biológica, solo hace falta capacidad reproductiva.
Es hora de admitir una verdad incómoda: la paternidad debería requerir una licencia. No es un derecho a satisfacer un deseo personal, es la responsabilidad de cuidar a un ser humano. Si no estás capacitado emocional o económicamente, no deberías poder jugar con el destino de alguien que no pidió nacer.»


Deja una respuesta